El mediocampista analiza seriamente regresar al Xeneize tras el Mundial 2026. Riquelme lo tiene en carpeta y hay chances reales de que se concrete.
Hay nombres que no se olvidan en La Ribera. Nahitan Nández es uno de ellos. El uruguayo pasó por Boca entre 2017 y 2019, se ganó al hincha a pura garra y se fue dejando una imagen más que positiva. Ahora, casi siete años después, su regreso empieza a tomar forma.
El charrúa está evaluando seriamente volver al Xeneize una vez que termine el Mundial 2026. Es la primera vez desde que dejó el fútbol sudamericano que aparece como una opción concreta de repatriación, y en Boca eso no pasó desapercibido.
El factor Riquelme no es menor. El presidente xeneize siempre lo tuvo en alta estima, y eso hace que las posibilidades de que la operación avance sean más altas que bajas. El timing también ayuda: Boca quiere reforzarse fuerte para la segunda mitad del año, con la Copa Libertadores como gran objetivo después de dos temporadas sin disputarla.
El nudo contractual y cómo se podría resolver
El principal obstáculo es que Nández tiene contrato con Al-Qadisiyah de Arabia Saudita hasta 2027. Llegó al club saudita a mediados de 2024, cuando dejó el Cagliari tras su largo ciclo en Italia. Sin embargo, tanto el deseo del jugador como el interés de Boca podrían ser suficientes para destrabar la salida antes del vencimiento del vínculo.
Su paso anterior por el club fue más que destacado: 67 partidos, 6 goles, 7 asistencias y dos títulos locales. Además, fue parte del Equipo Ideal de América en 2018 durante la campaña en la Libertadores. Números que explican por qué todavía lo piden.
Si todo se da como se espera, junio podría ser el mes del regreso.


